Aceptar pagos en cripto en tu bodega de vinos
Una bodega son tres negocios compartiendo una sola cuenta bancaria, y cada uno rompe una parte distinta del sistema de cobro: una exportadora que le factura a importadores del otro lado del mundo, una sala de degustación donde todos los clientes son extranjeros porque llegaron en avión, y un club de vinos que se muere en silencio cada vez que a un socio le renuevan la tarjeta. Mientras tanto la plata salió en la vendimia y el vino se vende dos años después. Invoices con vencimiento el día de carga, links de pago para la seña de la pro forma, QR de POS en la sala de degustación, suscripciones para el club y un CSV que paga a los viñateros, a las cuadrillas y a la tonelería — sin custodia, directo a tu propia wallet.